El póker perfecto

Cualquiera puede ser capaz de ganar una partida al póker. Cualquiera. No hay más que ver eses típicos jugadores que hacen buena la conocida como “suerte del principiante” y que en su primera partida a este juego de cartas son capaces de llevarse el bote principal. Al fin y al cabo, el póker es en parte suerte y si ésta se pone de tu lado es obvio que va a ser difícil arrebatarte el primer puesto. Sepas o no sepas jugar, siempre va a ser difícil perder con una pareja de ases en la mano.

Sin embargo, la cosa se complica cuando se trata de jugar más de una partida. Porque es imposible tener suerte en todas las manos que uno juegue y porque, tarde o temprano, uno necesita tirar de algo más que rezarle a la diosa fortuna. En caso de que no las sepas ya, aquí van algunos consejos que te pueden servir de mucho cuando te enfrentes a tu próxima partida de póker, ya sea en casa con tus amigos o a través de una web como Poker Stars, Full Tilt o Party Poker:

No vayas a todas las manos

Norma absoluta y principal que siempre hay que comentar a jugadores iniciáticos. No hace falta que vayas a todas las manos que se juegan en una partida, es normal tirarse de muchas de ellas, y no eres un amarrategui por ello. Hay que tener en cuenta que, aunque las ciegas sean pequeñas, el gasto que uno se puede dejar en pagarlas todas puede ser muy, pero que muy alto. Así que no, el mantra “voy a pagar a ver que sale en el flop” no vale de nada.

Fíjate en cómo actúan el resto de jugadores

Ser un jugador egocéntrico que solo tiene cuidado del juego de si mismo tampoco sirve para nada. Por muy bien que lo estés haciendo llegará un punto en el que tengas que enfrentar un cara a cara con otro jugador y no tendrás ninguna información en absoluto de cómo es él, mientras que tú estilo y forma de jugar seguro que estará perfectamente grabada en su mente. Debes fijarte en cada movimiento, en cada mano que tus compañeros de mesa juegan y, a partir de ahí, sacar toda la información que puedas respecto de su juego, es de vital importancia.

No seas demasiado expresivo

Un poco en línea con lo expresado antes también va el hecho de que deberías transmitir la menor información posible a tus rivales, y en ello se incluye el no ser demasiado expresivo. Y en el no ser demasiado expresivo se incluye, ojo, tanto la expresividad facial, física, como la del propio juego. Porque aunque juegues por internet, hacer apuestas fuera de lugar lo único que te hará será perder credibilidad y éste es un factor que se volverá en tu contra en los momentos cruciales.

Calcula los porcentajes

Sé listo a la hora de jugar. Cuando quieras subir las ciegas al llevar una buena mano, por lo menos debes triplicar la cantidad de la ciega mayor. Si llevas muy buenas cartas y doblas a tu rival, cubre su all-in. Si quieres subir una apuesta rival, por lo menos dóblala o triplícala, de otra forma no tendrás la credibilidad suficiente delante de tus rivales.

Sé agresivo y disfruta

Pero claro, a no ser que seas un auténtico profesional, tampoco tienes porque tomarte a rajatabla cualquiera de los mandamientos anteriores. Hay ocasiones en las que las famosas corazonadas resultan funcionar. Y, en definitiva, ¿Por qué no hacerlo? Como dicen muchos, “aquí hemos venido a jugar”. Y, también, a disfrutar.